Con mucho tiempo libre gracias a mi falta de compromiso con el movimiento estudiantil, lo cual intento reparar, me veo en la "obligación” de escribir algo mas menos gracioso para mi y ustedes mi publico imaginario, pues ustedes son los mas respetuosos, atentos, poco críticos y fáciles de complacer.
Corridos ya algunos meses y sin ánimos de realizar una revisión semestral de lo acontecido pues el semestre no termina aun :B creo shuper necesario relatar a modo de cuento el acontecer mierdero del personaje común que camina por la gran Antofagasta. No muchos cambios en la misma Antofagasta han ocurrido o bien no me he fijado, el mall continua regalándonos productos totalmente necesarios para la vida cotidiana mientras el centro de la ciudad pierde protagonismo a ratos, los supermercados suben sus precios, si chiquillos y chiquillas el arroz esta carísimo, ahora el comer arroz con huevo será la nueva comida de la aristocracia. Los pokemonos, las pelolais y toda esa sarta de muchachos siguen esparciendo con fervor su cultura por nuestras calles, barrios y poblaciones.
Entonces camina el antofagastino mirando y participando en el acontecer cotidiano, el escolar en su trayecto al colegio, el universitario a la U y el trabajador a su oficina o equivalente y no divisan nada extraño en su campo visual, su viaje lo justificaba su madre o esposa que le había enviado a realizar sus deberes. Son aproximadamente las 8 cuando el escolar y universitario dan comienzo a lo que serian por lo general 5 horas corridas de tortura, mientras el trabajador prepara su behind con vaselina pues el jefe esta por llegar.
Transcurridas algunas horas y alguno con el trasero mas adolorido que otro dan cuenta de cosas diferentes, el escolar excitado por la presencia de alguna compañera no ha prestado atención alguna al conocimiento que provee el profesor, el universitario ve pasar con desesperación cuan lento es el tiempo cuando estas en la sala y la mayoría esta pensando en una chela, una buena conversa o bien echarse a dormir. El trabajador vive una dualidad pues aunque ciertas ganas de estar fuera de casa existían debido a la incomoda presencia de la mujer u hombre con quien convive y su linaje, la única otra posibilidad restante parece ser el permanecer en el trabajo, pero cree difícil soportar un segundo mas al cabrón del jefe que a la vez no soporta a su jefe y así hasta llegar al papa Ratzinger (muahahahaha), por ende se encuentra sin aparente salida.
Llega la hora de salir de el aula, cubículo, oficina y/o punto de venta del dealer y aquí el final de cada uno de nuestros queridos personajes. Primero el secundario púber aún, llega desesperadamente a MSN por la chiquilla de su gusto o bien directamente a alguna paginilla de la internerd que le provea de los servicios que requiera :$. El Universitario da cuenta de como por un día más de estudio a sus padres poco les va quedando "pá" comer arroz por ende se enfrascaría luego en una discusión que apunta al sistema de lucro por el cual se rigen las universidades, todo esto bajo el estricto moderador que representa la plaza, la cervezas, los amigos y la droga que algunos malulos consumen.
La tristeza sobrecoge al trabajador que luego de haber sido jodido todo el día por su jefe y subalternos llega al hogar para encontrarse con su hijo quinceañero masturbándose sin ponerle seguro a la puerta, a su hijo universitario pidiéndole el dinero del pago mensual de la U y a su señora cocinando ya NO arroz sino quien sabe que =(.
Este cuento que nunca fue cuento pues no lo supe llevar incluso de un principio es un llamado a mirar la vida con optimismo, porque espero haya quedado plasmado en mi "relato" tal manera de mirar la vida, tan bonita y reconfortante. También es necesario dejar claro que se escribió desde y con perspectiva de hombre pues las mujeres son muy maravillosas para una cosa tan burda :P.

Misa todos los Domingos.